top of page

¿Cómo reconocer mis emociones sin juzgarme?

Hay días en los que una emoción aparece y, antes de entenderla, ya estamos peleando con ella.


Sentimos ansiedad y pensamos:

“otra vez estoy igual”.


Sentimos tristeza y nos decimos:

“ya debería estar mejor”.


Sentimos enojo y aparece la culpa:

“no debería sentir esto”.


Sentimos miedo y lo interpretamos como debilidad.


Y así, sin darnos cuenta, no solo estamos sintiendo una emoción. También estamos cargando con el juicio de sentirla.


Muchas veces el dolor no viene únicamente de la emoción, sino de la forma en que nos hablamos cuando esa emoción aparece. Entonces, ¿Cómo puedo reconocer mis emociones sin juzgarme?



Tal vez no necesitas dejar de sentir

A veces creemos que estar mejor significa no sentir ansiedad, no sentir tristeza, no sentir miedo, no sentir enojo.

Pero sanar no siempre empieza por dejar de sentir.

A veces empieza por dejar de atacarnos por sentir.


Porque una emoción no siempre llega para destruirnos. A veces llega como una señal de que algo dentro de nosotros necesita atención, cuidado, pausa, claridad o acompañamiento.


No significa que la emoción siempre tenga la razón.

No significa que debamos actuar impulsivamente desde ella.

Pero sí puede significar que hay algo que vale la pena escuchar.


La pregunta no siempre es “¿cómo hago para que se quite?”

Cuando una emoción incómoda aparece, es normal querer que se vaya rápido.

Queremos resolver.

Controlar.

Distraernos.

Apagarla.

Entenderla de inmediato.


Pero a veces una pregunta más amable puede ser:

¿Qué podría estar intentando mostrarme esto que siento?


No para analizarte de más.

No para quedarte atrapada o atrapado en la emoción.


Sino para empezar a relacionarte contigo con menos juicio y más curiosidad.

Porque cuando dejamos de pelear con todo lo que aparece dentro, empezamos a escuchar con más claridad.


Una pausa pequeña para hoy

La próxima vez que notes una emoción difícil, antes de juzgarte, prueba hacer una pausa.


Respira lento.

Coloca una mano sobre el pecho o el abdomen.

Y completa esta frase:

“Estoy notando que siento…”

Solo eso.

Nombrarlo.

Sin resolverlo todo.

Sin hacerlo perfecto.

Sin convertir esa emoción en una etiqueta sobre quién eres.

Porque no eres tu emoción.

Estás sintiendo algo.

Y eso que sientes también puede ser acompañado con más calma.


Una invitación


Este mes, dentro de Almas en Calma, estamos trabajando el tema:

Mis emociones también me cuidan


Un espacio para aprender a escuchar lo que sentimos con más calma, fe y compasión, sin convertir nuestras emociones en enemigas ni dejarlas tomar el control de todo.


Si últimamente has sentido que tus emociones te sobrepasan, que te juzgas demasiado por sentir o que necesitas una forma más amable de acompañarte, este programa puede ser para ti.


Referencias

  • Greenberg, L. S. (2015). Emotion-Focused Therapy: Coaching Clients to Work Through Their Feelings. American Psychological Association.

  • Gross, J. J. (2015). Emotion regulation: Current status and future prospects. Psychological Inquiry, 26(1), 1-26.

  • Lieberman, M. D., Eisenberger, N. I., Crockett, M. J., Tom, S. M., Pfeifer, J. H., & Way, B. M. (2007). Putting feelings into words: Affect labeling disrupts amygdala activity in response to affective stimuli. Psychological Science, 18(5), 421-428.

  • Neff, K. D. (2011). Self-Compassion: The Proven Power of Being Kind to Yourself. William Morrow.

 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
Post: Blog2 Post
  • Instagram
  • Facebook
  • YouTube
  • Twitter

2020 -2026
Ataraxia Wellness LLC

bottom of page